JOSÉ CLARO GARCÍA RAMOS

JOSÉ CLARO GARCÍA RAMOS

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JOSÉ CLARO GARCÍA RAMOS

                                JOSÉ  CLARO  GARCÍA  RAMOS

(1892-1952)

 

No guardes esas flores de blancas mariposas  

mi mires esas frases que en ellas escribí,

no invoques  el recuerdo de cosas tan hermosas

cuando ya tu cariño comprendo que perdí...

 

Este poema que fue musicalizado por el compositor Cecilio Cupido Rosado y que se ha instituido como el himno  regional  de Tabasco,  fue escrito por José Claro García Ramos.

 

Este ilustre autor tabasqueño, nació en la Villa Atasta de Serra el 12 de agosto de 1892, siendo su madre, Isabel García Ramos de escasos recursos económicos que logró inscribirlo en la escuela primaria. José Claro  ayudaba en el gasto familiar trabajando en el campo. Una de sus tareas consistía en llevar a vender leña a la entonces San Juan Bautista, de los años del porfiriato. Uno de esos días le sorprendió un aguacero  que le hizo correr a refugiarse en el quicio de la puerta principal del Seminario Conciliar Guadalupano, ahí fue encontrado por el Obispo y Doctor don Francisco Campos y Ángeles, quien impresionado por su manejo de la lectura  y la escritura,  así como por su elocuencia,  le invitó a ingresar al Seminario.

 

Así fue como inició sus estudios de latín, castellano, literatura, ética, teología, historia y demás materias propias del bachillerato; no llegó a ordenarse sacerdote,  pues,  su vocación era el magisterio, como lo hizo saber a su benefactor y amigo el Obispo Campos y  Ángeles.

 

Obtuvo el título de maestro y poco después puso en práctica sus conocimientos: en Atasta, su pueblo abrió una escuela particular que  gozó de gran aceptación, y más tarde estudió la carrera de Tenedor de libros. En 1911 recibió el nombramiento de Director de la Escuela Oficial de Atasta y colaboró mas tarde con el mismo cargo en las escuelas oficiales de Jalpa y Nacajuca, hasta el año de 1924,  en que dirigió la Escuela “Jesús García” en la Colonia del mismo nombre, ya en el marco del proyecto educativo garridista.

 

Su interés por la enseñanza en todos los niveles lo llevó a promover la apertura de la escuela para adultos de la Compañía de transportes fluviales, las escuelas vespertinas y nocturnas de la cooperativa de transportes Villahermosa, la primera nocturna del Sindicato de cocineros, las escuelas vespertinas y nocturnas “Francisco J. Santamaría”, así como la escuela para adultos “Manuel Díaz Prieto”. Proyectos que fueron posibles por el impulso que recibió la educación durante el período garridista.

 

Además de su labor docente,  José Claro García  dedicó también su tiempo a la literatura. Escribió cartas escolares y comedias, cuyos títulos Cooperación  y  cooperativismo y Reajuste obrero sugieren su preocupación por la clase trabajadora; actividades que le permitieron,  además,  participar en el   proyecto  con  tintes  igualitarios del régimen garridista.

 

En su producción poética también se advierte el mismo interés que en sus comedias, aunque no podían faltar los de amor, tales como  Lejanías soñadasMis blancas mariposas.

 

La historia de este celebre poema se ubica en el lejano año de 1918, en el que, según relata Pepe Bulnes, se reunían los bohemios tabasqueños en tertulias,  donde se discutía desde política hasta literatura. En uno de esos encuentros leyó su poema Claro García y el grupo decidió titularle “Mis blancas mariposas”, no tan solo por el contenido de la letra sino porque  ellos  sabían  que  quien   inspiraba  el poema   era la novia de Julio César Enríquez (miembro de los bohemios) y eran esas flores con las que obsequiaba a la muchacha.

 

Después de una larga existencia, José Claro García Ramos murió en 1952, dejando  tras  de  sí las hermosas letras del poema, envueltas en las mágicas notas de esa  melodía  que  ha  alegrado  el  corazón  de  muchos  tabasqueños  al  evocar  al  amado  terruño.



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