MANUEL GIL Y SÁENZ.

MANUEL GIL Y SÁENZ.

4 de octubre de 1000 - Visitas 125 - DIFUSIÓN
© 4/10/00 - Visitas 125

MANUEL GIL Y SÁENZ.

MANUEL GIL Y SÁENZ

(1829-1909)

 

Manuel Gil y Sáenz nació en San Juan Bautista, el 31 de marzo de 1829. Fueron sus padres don Marcelino Gil Machado y doña Narcisa Sáenz Oramas. Sus primeros estudios los realizó en la escuela de don Manuel Flores y después en la de don Felipe Callejas. Mas tarde, ingresó al “Liceo” y finalmente fue alumno del Colegio de  Nuestra Señora del Pilar.

 

Durante el gobierno del General Pedro Ampudia,  llegó a Tabasco un primo hermano del futuro presbítero Manuel, el Lic. Angel Claro Gil,  llevándolo a estudiar a  Campeche. El 3 de junio de 1844 ingresó al “Colegio Clerical de San Miguel de Estrada”. Tres años después sustentó su examen de Bachiller y por su inteligencia y aprovechamiento fue enviado a Mérida, Yucatán  para que estudiase en el Seminario de San Idelfonso. Al terminar sus estudios en filosofía en este Seminario, el día 18 de abril de 1852, el Obispo de Yucatán, Dr. José María Guerra y Correa le confirió la orden  para celebrar oficios divinos. Después de estos acontecimientos, Gil y Sáenz continuó sus estudios de Jurisprudencia en Campeche. Por su capacidad como maestro lo designaron catedrático de filosofía y promotor fiscal de la Vicaría de Campeche.

 

Regresó a Tabasco en 1856 como cura de Macuspana. En mayo del mismo año recibió el curato del cura Paulino Méndez, en el cual duró 13 años, y en 1869 recibió la vicaria y curato de San Juan Bautista. Este fue el premio por haber iniciado la construcción de los templos de la Ermita de la Concepción en el Barrio de la Punta y la Iglesia de Macuspana.

 

En San Juan Bautista el Presbítero Gil y Sáenz fundó el Colegio Superior costeado por su propio peculio, dando clases de Gramática Castellana, Latín, Inglés, Francés, Filosofía y Teneduría de Libros.

 

Durante el gobierno del señor Victorio V. Dueñas, en 1875, el presbítero Manuel Gil y Sáenz, fue elegido Director de Educación Pública de Tabasco. Duró además,  30 años en su fructífera labor sacerdotal durante los que desempeñó la Vicaría Incápite hasta 1882, en que se estableció el obispado de Tabasco. Como Gil y Sáenz fue quien preparó el terreno para la declaración  del obispado de Tabasco, muchos feligreses por distintas partes de Tabasco solicitaron que él fuera el primer obispo de Estado, sin embargo, no fue tomado en cuenta,  siendo designado como tal el presbítero Agustín de Jesús Torres,  por lo que Gil y Sáenz se separó del ministerio católico al recibir la comunicación del Obispo de Yucatán, que decía así: “Desde el momento que reciba esta comunicación, deja de ser Vicario Incápite, Juez Eclesiástico de Tabasco y Cura párroco de San Juan Bautista. Arregle y aliste sus libros y sus papeles para entregar las Iglesias a unos padres que van pronto a ésta,  pues, va a haber el obispado de Tabasco.”

 

Gil y Sáenz  puso su renuncia, la cual fue aceptada, y el 27 de septiembre de 1882, después de 35 años de Ministerio de Dios, retirándose a una pequeña finca campestre en el pueblo de San Carlos, Macuspana, en donde se dedicó a la agricultura y a escribir su Historia de Tabasco.

 

La Historia de Tabasco tuvo su primera edición en el año 1872, la cual constaba de 252 páginas y algunos grabados; la segunda edición del año 1892 estaba compuesta de 390 páginas con 31 retratos  y enriquecida con  valiosas correcciones y documentos históricos por los abogados Justo F. Santa Anna y Rómulo Becerra Fabré, y la tercera edición fue impresa en el Gobierno del General de División Miguel Orrico de los Llanos. Además de esta obra que lo inmortalizó, Manuel Gil y Sáenz escribió  El Caporal, la que versa sobre “los usos, costumbres, medidas y modos de sembrar e iniciar si posible fuera una reforma agrícola, que evolucionando, tendiese al desdoble progresivo de la agricultura, que es una de las áncoras de salvación de Tabasco”, escribió Gil y Sáenz en su prólogo del libro.

 

También en 1884 publicó  Opúsculos sobre mundos habitados ante la Iglesia Católica, que consta de 54 páginas y  Cartilla de la Geografía de Tabasco, que dedica a las escuelas del Estado, editada en 1885.

 

Fue amante de las letras, progresista, filántropo y entusiasta, también se le debe el descubrimiento de petróleo en Macuspana, en los años setentas del siglo XIX. Actualmente, su mina está convertida en el mayor centro petrolero de México - Ciudad PEMEX,   lo que hizo de Tabasco una región promisoria.

 

En 1907, la  XXII Legislatura del Congreso de Estado decretó conceder al Presbítero Lic. Don Manuel Gil y Sáenz, una pensión vitalicia de cincuenta pesos mensuales en premio a sus trabajos como autor de la primera Historia de Tabasco.

 

Esta pensión la disfrutó Gil y Sáenz durante dos años, dado que el 23 de abril de 1909 falleció. Fue sepultado en el cementerio de San Carlos y, como recuerdan los contemporáneos, fueron funerales tristes, en que el historiador fue sepultado a suelo raso, sin bóveda, sin monumento sepulcral que recordara su muerte y su nombre.

Al morir dejó dos hijas: Consuelo de 13 años y Angela, las que tuvo al renunciar al sacerdocio. El 23 de abril de 1966, el H. Congreso del Estado declara al Doctor Manuel Gil y Sáenz  “Benemérito de Tabasco”, como reconocimiento, admiración y respeto por su dedicación a la  Historia de Tabasco, así como también por descubrir el petróleo en tierras tabasqueñas.


Galería de imágenes

Documentos