JOSÉ DOMINGO RAMÍREZ GARRIDO
JOSÉ DOMINGO RAMÍREZ GARRIDO
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JOSÉ DOMINGO RAMÍREZ GARRIDO
JOSÉ DOMINGO RAMÍREZ
GARRIDO
(1888-1958)
En el serrano municipio de Macuspana en
la hacienda de Buenavista vio la primera luz el 2 de agosto de 1888, José
Domingo, quién con el paso de los años se convertiría en una de las figuras más
notables de la Revolución en Tabasco. Sus primeros estudios los realizó en
Palizada, Campeche y en su natal municipio de Macuspana. Su inquietud
intelectual lo llevo a la Ciudad de México, a donde se trasladó en 1908,
inscribiéndose en la escuela magistral de esgrima y gimnasia, dedicándose, además, al periodismo, fundando el periódico El Siglo Nuevo.
Desde joven mostró preocupación por la
situación del país, sumido en la dictadura porfirista, la explotación de
obreros y campesinos, por lo que se adhirió a las ideas de los hermanos Flores
Magón, convirtiéndose en su asesor, colaborando, además, en los periódicos Regeneración y El hijo del Ahuizote.
Al estallar la Revolución en 1910, se adhirió al
movimiento maderista, continuando, además,
con sus actividades como periodista al dirigir El Rebelde, fue también subdirector de El Defensor del Pueblo, donde utilizó la plana para denunciar el
cuartelazo que planeaba Victoriano Huerta y otros traidores contra el
Presidente Madero, sin que fuera tomado en cuenta por Madero
en la integración de su
gabinete.
Después del cuartelazo de la ciudadela y
del asesinato de Francisco I. Madero; Ramírez Garrido se vio obligado a abandonar
la capital para no caer en manos de los
sicarios de Victoriano Huerta que ahogaron en sangre toda denuncia y
oposición a su régimen.
Retornando a Tabasco donde se integró a
las fuerzas revolucionarias que comandaba el General Carlos Greene del grupo de la Chontalpa,
obteniendo el grado de Mayor.
Con el triunfo del ejército constitucionalista, entró en la
capital tabasqueña, San Juan Bautista el
13 de septiembre de 1913.
Brillante orador y redactor, manifestó su
convicción revolucionaria al elaborar el decreto de liberación del peonaje
endeudado firmado por el Gobernador Juan Felipe Domínguez, además de denunciar
la explotación de los peones de las
monterías en su obra La esclavitud en Tabasco (1915).
Al término de la revolución continuó con la
carrera militar, donde alcanzó el grado de General Brigadier, participó en la
llamada rebelión de la huertista al igual que varios generales que habían
participado en la Revolución. Ocupó
diversos puestos públicos entre ellos: Director de Educación en Yucatán,
Subsecretario de Gobierno en Tabasco,
inspector general de Policía en la Ciudad de México, Director del
Colegio Militar y jefe de la Zona Militar en Tabasco. Fue, además, diputado
federal en dos ocasiones.
Pasó varios años fuera del país y separado
del ejército al que se integró con su grado de General Brigadier en
1949, obteniendo mas tarde el de General de División. Su actividad
como militar no le impidió continuar con sus aficiones periodísticas en el
marco de las cuales fundó y dirigió La Revolución Mexicana, invaluable fuente de consulta de la lucha
armada revolucionaria.
Escribió importantes ensayos y artículos
como Diccionario Tabasqueño, Desde la Tribuna Roja, El
Porvenir de América Latina (1912), Ardentia
Verbal (1918), Reos sin Pena y otros más.
La
muerte lo sorprendió en plena actividad como investigador y funcionario
público, al morir en la ciudad de México el 13 de febrero de 1958, siendo
Director del Archivo de Historia de la
Secretaría de la Defensa.