FRANCISCO JOSÉ MÚJICA VELÁZQUEZ
FRANCISCO JOSÉ MÚJICA VELÁZQUEZ
4 de octubre de 1000 - Visitas 87 - DIFUSIÓN
FRANCISCO JOSÉ MÚJICA VELÁZQUEZ
FRANCISCO JOSÉ
MÚJICA VELÁZQUEZ
(1884-1954)
Los años de niñez y adolescencia
de Francisco J. Mújica, que vio la luz primera en Tinguindin, pueblo cercano a
Zamora en el Estado de Michoacán, el 3 de septiembre de 1884, coinciden con los
inicios de la dictadura porfirista, nació el mismo año en que el
General Porfirio Díaz tomaría por segunda ocasión la Presidencia que solamente
abandonaría hasta el año de 1911 con
el triunfo de la
revolución maderista. Sus padres fueron el maestro de escuela don
Francisco Mújica Pérez y doña Agapita Velázquez Espinoza.
De 1898 a 1904 estudia la
preparatoria en el Seminario de Zamora, en donde, por cierto, se mantuvo en constante rebeldía
contra la enseñanza dogmática,
manifestando desde entonces
su espíritu crítico
y antidogmático que lo
distinguiría en su
actuación política.
En 1906 se instaló en Zamora, como periodista y
tipógrafo; su primer periódico se llamo El
Rayo, después fundaría otros como
el Taro, La voz, La Luz, periodismo político que en gran medida
observaba la línea del periodismo político michoacano iniciado por los propios
insurgentes a principios del siglo pasado.
Las ideas del Partido Liberal
Mexicano (P.L.M.), del Club Liberal Ponciano Arriaga y el descontento general
del pueblo en contra de la dictadura permean y forjan la ideología
revolucionaria de nuestro biografiado;
a través del periódico
Regeneración se entera de la huelga de Río Blanco y de la bárbara
represión de la misma, en el Diario del Hogar, de Filomeno Mata se entera
de la instalación del Centro Antireeleccionista de Madero y Vázquez Gómez; convirtiéndose en
corresponsal de este último diario en Zamora.
En septiembre de 1910 toda la
familia Mújica Velázquez se traslada a la capital de la República por cuestiones
de trabajo y Francisco José se acomoda en una fábrica de calzado como
ensuelador por treinta y cinco pesos mensuales. A finales de este mismo año,
Mújica decide viajar a San Antonio,
Texas y ponerse a las órdenes de
la “Junta Revolucionaria”, que dirige los primeros pasos del incipiente
movimiento maderista contra el
dictador Porfirio Díaz.
El propio Madero concede a Mújica
el grado de Teniente en febrero de 1911 “por su activa campaña y por su
destacada labor periodística en provincia contra la dictadura”.
En esta primera etapa del
movimiento armado participó, bajo las órdenes de Pascual Orozco. Con la firma
de los tratados de Ciudad Juárez y el gobierno interino de don Francisco León
de la Barra nuestro personaje, al licenciar sus
tropas, no consigue trabajo sino hasta que don Venustiano Carranza,
Gobernador maderista en Coahuila, lo nombra Director General de
Estadística del Estado con sueldo de
175.00 mensuales.
En la redacción del Plan de
Guadalupe (26 de marzo de 1913) el contenido ideológico en los aspectos
sociales fue obra, en gran medida, de
Mújica: La reivindicación del
proletariado, abatir el poder del clero, resolver la critica situación agraria, otorgando ejidos a los pueblos y repartir los
latifundios, constituían sus principales propuestas.
Con la toma de Matamoros el 4 de marzo de 1913 por las fuerzas de
Lucio Blanco, éste puso a Mújica en la organización del primer reparto agrario
de la revolución constitucionalista, en
el lugar, donde Félix Díaz, sobrino del General
Porfirio Díaz, poseía una extensa finca denominada “Los Borregos”. Inmediatamente Mújica se percató que
aquí podría comenzar sus ideales de
reivindicación de la tierra; convence a Lucio Blanco y el 29 de agosto de 1913
se reparte esta propiedad
porfirista entre campesinos y soldados constitucionalistas; la reacción
de Venustiano Carranza fue violenta: ordenó a Lucio Blanco suspender toda nueva
medida de reparto de tierras, lo relevó de su mando trasladándolo a otra
región, nombrando en su lugar al General
Pablo González.
El entonces Capitán Mújica
discutió con los enviados del Primer Jefe y no sólo defendió la expropiación
hecha sino que sostuvo que durante el curso de la Revolución había que
profundizar las reformas sociales.
Para este momento de 1913-1914
podemos considerar a Mújica dentro de la pequeña burguesía de la
Revolución, pero más tarde, en el
Congreso Constituyente de 1916, dentro
de la facción jacobina y radical de la Convención.
Como se mencionó, la violencia
desatada en la entidad tabasqueña por móviles de poder obligó a don Venustiano
Carranza a nombrar al General Francisco J. Mújica como gobernador provisional y
comandante militar de Tabasco.
Mújica llegó a la Chontalpa al
mando de mas de 600 hombres debidamente pertrechados y en 10 días pacificó el
estado, ocupando el 10 de septiembre de 1915
el cargo de gobernador provisional, hasta el 13 de septiembre de
1916, en que lo entregó al General Luis Felipe
Domínguez.
Fecunda e importante fue para
Tabasco la labor del General Mújica al frente del gobierno, rodeado de los
revolucionarios de la Chontalpa, aplicó la Ley Orgánica del 6 de enero de 1915
con el objeto de eliminar los latifundios y restituir los terrenos comunales de
los pueblos; por lo mismo, afectó la hacienda “El Chinal” y devolvió los
terrenos del pueblo de Jonuta. Una de sus primeras acciones de gobierno, en
octubre de 1915, fue suprimir las jefaturas políticas en los municipios;
estableciéndose los poderes civiles en los ayuntamientos, creando, además, los comités administrativos electos democráticamente.
En el renglón cultural y educativo
se inició el programa de acción de la República Escolar en el que los templos
abandonados se utilizaron como escuelas. Se instituyó el Departamento de
Educación Pública.
Derogó todos los artículos de la
Ley Orgánica de Instrucción Pública Primaria en el Estado correspondiente a la
enseñanza privada, y decretó que todos
los planteles de enseñanza privada en el Estado deberían ser laicos o
incorporados a las Escuelas de Educación Primaria, así como también a los
métodos modernos, se fundaron escuelas en los distintos municipios y organizó
el primer Congreso Pedagógico de Tabasco, además, estableció Escuelas
Agropecuarias, de Artes y Oficios, otra de música. Se repartieron becas a
estudiantes aplicados, hijos de campesinos.
Por el Decreto No. 84-4 de
noviembre de 1915 se declaran nulos
todos los actos y disposiciones dictadas por el Gobierno de Tabasco durante las
administraciones de los Generales A. Valdés y A. Yarza, y el Dr. M. Mestre
Ghigliazza, desde el día en que reconoció al usurpador Huerta; es decir desde
febrero de 1913 hasta el 31 de agosto de 1914. Por lo mismo, en su
administración se desconocieron los títulos profesionales, expedidos por el
Instituto “Juárez” que fueron expedidos en la fecha señalada.
Durante su gobierno se reformó la
Constitución Política del Estado en sus artículos 28-29, decretando que, en lo
sucesivo, el poder se deposita en una asamblea denominada Congreso del Estado,
compuesta de 9 diputados propietarios y sus respectivos suplentes, que se
renovará en su totalidad cada dos años por elección popular directa. En otro de
sus decretos se declaró que para ser gobernador se requiere: ser mexicano por nacimiento, ciudadano
tabasqueño por ejercicio de sus derechos, tener 25 años cumplidos y residir en
el estado al verificarse la elección.
Expidió el decreto No. 3, en
que se deroga el decreto del 27 de
octubre de 1826, por la cual restituyó su original nombre de Villahermosa
suprimiendo el de San Juan Bautista.
En septiembre de 1916, por órdenes
de Carranza, Mújica abandona Tabasco, siendo sustituido por el General Luis
Felipe Domínguez Suárez.
Al entregar el poder al General
tabasqueño Luis Felipe Domínguez Suárez, Mújica emite un manifiesto, donde condensa
su labor en Tabasco, que en gran medida resume su actividad realizada en
nuestro Estado, declarando que el Estado se encontraba pacificado y en orden, además, de que en los pueblos y cabeceras que
carecían de ejidos, fueron estos repartidos, y se devolvieron las tierras de comunidad de que fueron
despojados; otorgó a los municipios su independencia; se combatió el
alcoholismo, y la educación pública se mejoró en lo posible: se constituyó un
Congreso Pedagógico, en que se discutieron ampliamente y se crearon las bases
en que descansará la educación del Estado.
De regreso a la Ciudad de México,
el General Mújica continuó su fructífera labor social y política, integrándose al Congreso
Constituyente de 1917, formando parte del ala radical. Fue gobernador de
Michoacán de 1920 a 1922. Formó parte
del gabinete de don Lázaro Cárdenas de 1934 a 1939 y candidato a la
Presidencia de la República en 1939. Este
gran revolucionario y
político de firmes
convicciones, falleció en la
ciudad de México en 1954.