CARLOS A. MADRAZO BECERRA

CARLOS A. MADRAZO BECERRA

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CARLOS A. MADRAZO BECERRA

CARLOS  A.  MADRAZO  BECERRA

(1915-1969)

 

“El mejor discurso es la conducta, el hecho que es congruente con la idea, la enseñanza que se prodiga. La huella creadora que se deja en la arena movediza del destino”.  El nombre y las palabras de Carlos A. Madrazo Becerra, han quedado grabadas en la Historia de Tabasco. Hombre arrebatado, pero extremadamente sensible ante el dolor humano. Apasionado de la  política, revolucionario auténtico. Su espíritu de lucha lo condujo a las más fuertes batallas, en un ejemplo de lucha constante por  participar.

 

En un  soleado  día   7 de julio de 1915,  cuando México vivía los dramáticos sucesos de la lucha revolucionaria  durante  el  período  de  la  lucha  de  facciones, nacía en la ranchería Parrilla en Tabasco, el que más tarde se convertiría en el “Ciclón del Sureste”, hijo de don Pío Quinto Madrazo y de la maestra Concepción Becerra.

 

Sus primeros años estuvieron marcados por la adversidad y la pobreza. Los esfuerzos de su madre por el sustento le enseñaron como consigna, la idea de “vivir para luchar”. Lo que  selló su destino y lo impulsó a buscar en la política la razón de su vida.

 

Desde muy temprana edad demuestra una gran inquietud por adquirir conocimientos, destacando como un brillante alumno en el Instituto “José N. Rovirosa”. Por sus aptitudes como orador, fue seleccionado para pronunciar el 21 de marzo un discurso sobre don Benito Juárez, ante la presencia del Gobernador Ausencio C. Cruz y de Tomás Garrido Canabal, Presidente de la  Liga  Central de Resistencia. En esa ocasión asombró a sus maestros, al Lic. Garrido y al Gobernador por la fuerza de su expresión y la  riqueza  de su lenguaje.

 

Al término de su discurso fue felicitado por el Gobernador, y sobre todo por Garrido Canabal que, a partir de entonces lo invitó como orador en sus giras por el Estado, siendo conocido desde esa época como “el joven tribuno”, por la gran elocuencia que se manifestaba en sus  encendidos discursos en que apelaba a una sociedad  incluyente y solidaria acorde al proyecto político garridista.

 

Sus estudios secundarios lo realizó en el Instituto Juárez, donde conoce a Antonio Ocampo y Agapito Domínguez, quienes serían toda la vida sus compañeros de lucha. Allí destaca por la  tenacidad  en  sus estudios, siendo becado por el Gobierno del Estado. Pero la gran inquietud y el deseo de participar en la política estatal,  llevan al joven Madrazo a organizar la “Federación de Estudiantes Socialistas del Sureste”, a la que se unen también algunos obreros y campesinos, leales al programa político de Tomás Garrido. Formó parte del grupo juvenil “Los Camisas Rojas “ y escribió en el periódico Redención.

 

Con el objeto de proseguir sus estudios, Madrazo se traslada a la Ciudad de México, y se inscribió en la Escuela Nacional Preparatoria, donde dio rienda suelta a sus inquietudes políticas en compañía de otros tabasqueños. Participó como Delegado del Segundo Congreso de Estudiantes Socialistas de México, celebrado en Uruapan, Michoacán  definiendo allí su posición ideológica de lucha contra la reacción, siendo electo como Presidente de la Sociedad de Alumnos de la Escuela Nacional Preparatoria.

 

En 1937 obtuvo el título de Licenciado en Derecho en la UNAM: se adhirió al PRM,  donde fungió como Secretario del Presidente del Comité Ejecutivo Nacional. En 1942 fue designado Director General de Acción Social del  Departamento del Distrito Federal y en 1944 ocupó el cargo de Director de la Escuela Nacional de Archivistas  y  Bibliotecarios en la Ciudad de México.

 

En  1943  fue Diputado Federal por el  segundo distrito electoral  del Distrito Federal, mas al ser partidario de Javier Rojo Gómez, que aspiraba  a suceder al Presidente Avila Camacho,  sus enemigos lo involucraron en  un fraude  en  la  entrega  de  tarjetas  a  los braceros y  fue encarcelado. No obstante durante su actuación como diputado,  después  de  obtener  su  libertad,   demostró un gran empeño, dedicación y trabajo  partidario.

 

En 1952 fue designado Jefe del Departamento Jurídico de la Comisión de la Caña de Azúcar. En 1954 escribió su libro  Anécdotas de Personajes Famosos.

 

Al  acceder al Gobierno de Tabasco el General Miguel Orrico de los Llanos como Gobernador Interino, Madrazo ocupó el cargo de representante del Gobierno del Estado en la  Ciudad  de  México, volviendo a brillar su estrella política.

 

Al ser nominado como candidato a la Presidencia de la República el Lic. Adolfo López Mateos, Carlos A. Madrazo, identificado con él en el ideal supremo de “vivir para luchar”, participó en su gira. Al llegar a Tabasco lo recibió con un ardiente discurso en que planteó  ante el candidato, la posibilidad de desarrollar el  Estado  de  Tabasco y  la Región  Sureste como la principal fuente de riqueza de la República.  

 

Este discurso causó alegría en el pueblo, que esperaba la solución a sus problemas, pero quien escuchó más atentamente a Carlos A. Madrazo fue el futuro Presidente de México, que comprendió que  en esa fogosa oratoria, se había presentado la realidad económica y política de Tabasco con una filosofía renovadora y progresista, exhortando al pueblo a la creatividad, la superación y a la lucha por la libertad.

 

El domingo 20 de abril de 1958 en el Parque Juárez de la Ciudad de Villahermosa, Carlos A. Madrazo tomó protesta como candidato a la gubernatura del Estado para el período 1959-1964. En su discurso de toma de protesta, Madrazo delineó su futura política económica y social apelando a la unidad. Y el 10 de enero de 1959, tomó posesión como Gobernador Constitucional del Estado de Tabasco, ante la presencia de personalidades de la política nacional.  La  incansable  gestión  administrativa  de  Carlos  A.  Madrazo  se  tradujo  en  diversas  obras  públicas:  mil kilómetros de carreteras, cientos de escuelas, hospitales y fuentes de trabajo. El tabasqueño creyó y apoyó la obra de sus gobernantes, que hacía de las 24 horas del  día, 24 horas de trabajo.

 

Así se construyó: la Zona de la Cultura con sus instalaciones universitarias; el Malecón de la ciudad; las plantas rehidratadoras y pasteurizadoras de leche; la industrializadora de cacao de Cárdenas; la Ciudad Deportiva; se introdujeron sistemas de agua potable y drenaje en todas las cabeceras municipales. Tabasco se transformó en un Tabasco Moderno y se vinculó económicamente al resto del país. Al finalizar su gobierno, ocupó la dirigencia  nacional del Partido Revolucionario Institucional, al que renunció ante la oposición de la cúpula en aplicar la consulta a las bases para la elección de los candidatos a puestos de elección popular y otras medidas democratizadoras en el partido.

 

Al renunciar a la presidencia del PRI regresó a ocupar el cargo de Director de la Escuela Nacional de Archivistas y Bibliotecarios.

 

Carlos A. Madrazo murió el 4 de junio de 1969 en un trágico accidente de aviación ocurrido en el Cerro de Pico del Fraile en Monterrey, Nuevo León, junto con su esposa doña Graciela Pintado.

 

La fuerza de su palabra y su obra creadora, siguen presentes en las calles, las fuentes, los jardines y en todo el ámbito tabasqueño que tanto amó y logró transformar.



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