CARLOS A. MADRAZO BECERRA
CARLOS A. MADRAZO BECERRA
4 de octubre de 1000 - Visitas 114 - DIFUSIÓN
CARLOS A. MADRAZO BECERRA
CARLOS A. MADRAZO
BECERRA
(1915-1969)
“El mejor discurso
es la conducta, el hecho que es congruente con la idea, la enseñanza que se
prodiga. La huella creadora que se deja en la arena movediza del destino”. El nombre y las palabras de Carlos A. Madrazo
Becerra, han quedado grabadas en la Historia de Tabasco. Hombre arrebatado,
pero extremadamente sensible ante el dolor humano. Apasionado de la política, revolucionario auténtico. Su
espíritu de lucha lo condujo a las más fuertes batallas, en un ejemplo de lucha
constante por participar.
En un
soleado día 7 de julio de 1915, cuando México vivía los dramáticos sucesos de
la lucha revolucionaria durante el
período de la
lucha de facciones, nacía en la ranchería Parrilla en
Tabasco, el que más tarde se convertiría en el “Ciclón del Sureste”, hijo de
don Pío Quinto Madrazo y de la maestra Concepción Becerra.
Sus primeros años estuvieron marcados por
la adversidad y la pobreza. Los esfuerzos de su madre por el sustento le
enseñaron como consigna, la idea de “vivir para luchar”. Lo que selló su destino y lo impulsó a buscar en la
política la razón de su vida.
Desde muy temprana edad demuestra una
gran inquietud por adquirir conocimientos, destacando como un brillante alumno
en el Instituto “José N. Rovirosa”. Por sus aptitudes como orador, fue
seleccionado para pronunciar el 21 de marzo un discurso sobre don Benito
Juárez, ante la presencia del Gobernador Ausencio C. Cruz y de Tomás Garrido
Canabal, Presidente de la Liga Central de Resistencia. En esa ocasión
asombró a sus maestros, al Lic. Garrido y al Gobernador por la fuerza de su
expresión y la riqueza de su lenguaje.
Al término de su discurso fue felicitado
por el Gobernador, y sobre todo por Garrido Canabal que, a partir de entonces
lo invitó como orador en sus giras por el Estado, siendo conocido desde esa
época como “el joven tribuno”, por la gran elocuencia que se manifestaba en
sus encendidos discursos en que apelaba
a una sociedad incluyente y solidaria
acorde al proyecto político garridista.
Sus estudios secundarios lo realizó en el
Instituto Juárez, donde conoce a Antonio Ocampo y Agapito Domínguez, quienes
serían toda la vida sus compañeros de lucha. Allí destaca por la tenacidad
en sus estudios, siendo becado
por el Gobierno del Estado. Pero la gran inquietud y el deseo de participar en
la política estatal, llevan al joven
Madrazo a organizar la “Federación de Estudiantes Socialistas del Sureste”, a
la que se unen también algunos obreros y campesinos, leales al programa
político de Tomás Garrido. Formó parte del grupo juvenil “Los Camisas Rojas “ y
escribió en el periódico Redención.
Con el objeto de proseguir sus estudios,
Madrazo se traslada a la Ciudad de México, y se inscribió en la Escuela
Nacional Preparatoria, donde dio rienda suelta a sus inquietudes políticas en
compañía de otros tabasqueños. Participó como Delegado del Segundo Congreso de
Estudiantes Socialistas de México, celebrado en Uruapan, Michoacán definiendo allí su posición ideológica de
lucha contra la reacción, siendo electo como Presidente de la Sociedad de
Alumnos de la Escuela Nacional Preparatoria.
En 1937 obtuvo el título de Licenciado en
Derecho en la UNAM: se adhirió al PRM,
donde fungió como Secretario del Presidente del Comité Ejecutivo
Nacional. En 1942 fue designado Director General de Acción Social del Departamento del Distrito Federal y en 1944 ocupó
el cargo de Director de la Escuela Nacional de Archivistas y
Bibliotecarios en la Ciudad de México.
En
1943 fue Diputado Federal por
el segundo distrito electoral del Distrito Federal, mas al ser partidario
de Javier Rojo Gómez, que aspiraba a
suceder al Presidente Avila Camacho, sus
enemigos lo involucraron en un
fraude en la
entrega de tarjetas
a los braceros y fue encarcelado. No obstante durante su
actuación como diputado, después de
obtener su libertad,
demostró un gran empeño, dedicación y trabajo partidario.
En 1952 fue designado Jefe del
Departamento Jurídico de la Comisión de la Caña de Azúcar. En 1954 escribió su
libro Anécdotas de Personajes Famosos.
Al
acceder al Gobierno de Tabasco el General Miguel Orrico de los Llanos
como Gobernador Interino, Madrazo ocupó el cargo de representante del Gobierno
del Estado en la Ciudad de
México, volviendo a brillar su estrella política.
Al ser nominado como candidato a la
Presidencia de la República el Lic. Adolfo López Mateos, Carlos A. Madrazo,
identificado con él en el ideal supremo de “vivir para luchar”, participó en su
gira. Al llegar a Tabasco lo recibió con un ardiente discurso en que
planteó ante el candidato, la posibilidad
de desarrollar el Estado de
Tabasco y la Región Sureste como la principal fuente de riqueza
de la República.
Este discurso causó alegría en el pueblo,
que esperaba la solución a sus problemas, pero quien escuchó más atentamente a
Carlos A. Madrazo fue el futuro Presidente de México, que comprendió que en esa fogosa oratoria, se había presentado
la realidad económica y política de Tabasco con una filosofía renovadora y
progresista, exhortando al pueblo a la creatividad, la superación y a la lucha
por la libertad.
El domingo 20 de abril de 1958 en el
Parque Juárez de la Ciudad de Villahermosa, Carlos A. Madrazo tomó protesta
como candidato a la gubernatura del Estado para el período 1959-1964. En su
discurso de toma de protesta, Madrazo delineó su futura política económica y
social apelando a la unidad. Y el 10 de enero de 1959, tomó posesión como
Gobernador Constitucional del Estado de Tabasco, ante la presencia de
personalidades de la política nacional.
La incansable gestión
administrativa de Carlos
A. Madrazo se
tradujo en diversas
obras públicas: mil kilómetros de carreteras, cientos de
escuelas, hospitales y fuentes de trabajo. El tabasqueño creyó y apoyó la obra
de sus gobernantes, que hacía de las 24 horas del día, 24 horas de trabajo.
Así se construyó: la Zona de la Cultura
con sus instalaciones universitarias; el Malecón de la ciudad; las plantas
rehidratadoras y pasteurizadoras de leche; la industrializadora de cacao de
Cárdenas; la Ciudad Deportiva; se introdujeron sistemas de agua potable y
drenaje en todas las cabeceras municipales. Tabasco se transformó en un Tabasco
Moderno y se vinculó económicamente al resto del país. Al finalizar su
gobierno, ocupó la dirigencia nacional
del Partido Revolucionario Institucional, al que renunció ante la oposición de
la cúpula en aplicar la consulta a las bases para la elección de los candidatos
a puestos de elección popular y otras medidas democratizadoras en el partido.
Al renunciar a la presidencia del PRI
regresó a ocupar el cargo de Director de la Escuela Nacional de Archivistas y
Bibliotecarios.
Carlos A. Madrazo murió el 4 de junio de
1969 en un trágico accidente de aviación ocurrido en el Cerro de Pico del
Fraile en Monterrey, Nuevo León, junto con su esposa doña Graciela Pintado.
La fuerza de su palabra y su obra
creadora, siguen presentes en las calles, las fuentes, los jardines y en todo
el ámbito tabasqueño que tanto amó y logró transformar.