MARCOS E. BECERRA SÁNCHEZ
MARCOS E. BECERRA SÁNCHEZ
4 de octubre de 1000 - Visitas 116 - DIFUSIÓN
MARCOS E. BECERRA SÁNCHEZ
MARCOS E. BECERRA SÁNCHEZ
(1870-1940)
Hijo de don Camilo Becerra
Ballinas y de doña Luisa Sánchez Formento, vino al mundo el 25 de abril de 1870
en Teapa, Tabasco. Las condiciones modestas de su familia se tornaron precarias
cuando, siendo niño aún, murió su papá que sólo pudo costearle educación hasta
el nivel de la primaria, única enseñanza que recibió en su vida, y que fue
suficiente estímulo para impulsarlo hacia los altos niveles intelectuales que
alcanzó. Tuvo que comenzar a trabajar muy joven para sostener y proteger a sus
hermanas y a su madre; fue grabador de sellos y encuadernador, escribiente de
oficinas públicas, dependiente de comercios y
escritor.
Durante el
gobierno de Abraham
Bandala, fue llamado a
incorporarse al magisterio de la Escuela Primaria Elemental de Tacotalpa,
Tabasco, en la que trabajó primero como
maestro de 1894 a 1896, y luego como director de 1896 a 1903. A la edad de 30
años, presentó examen a título de suficiencia para obtener el grado de profesor
de instrucción primaria en el Instituto Juárez, examen en el que fue aprobado
unánime y honoríficamente. De 1903 a 1904 trabajó como director de la Escuela
Primaria Elemental de Pichucalco,
Chiapas. De 1904 a 1912 estuvo ocupado en los trabajos de organización de la
enseñanza normal por invitación de don Alberto Correa. Colaboró en la formación
y funcionamiento del primer periódico normalista La Enseñanza Normal, en el cual fungió como secretario de
redacción.
En 1905, con un tiraje de diez
mil ejemplares, fue publicado su Primer
Libro de Escritura-lectura. En su presentación como miembro de la Sociedad
Mexicana de Geografía y Estadística, da lectura a un magistral ensayo que
intituló: Itinerario
de Hernán Cortés
en Tabasco; en el año de 1907
impartió la cátedra de Nociones de Ciencias Naturales, en la Escuela Normal
para Profesores, y en 1909 la Sociedad Científica Antonio Alzate publicó su
utilísima obra Nombres Geográficos del
Estado de Tabasco. En este mismo año impartió las
siguientes cátedras: Botánica, Cultivo de Plantas y Elementos de Zoología en la
Escuela Normal para Profesores. Fue encargado del Museo Escolar de la Escuela
Normal para Profesores en 1910 e impartió Zoología y Botánica en la Escuela
Nacional de Agricultura.
En 1912 regresa a su tierra con el
cargo federal de instalador de escuelas primarias en el Estado de Tabasco. De
1912 a 1913 fue diputado suplente en el Congreso de la Unión, fue Secretario de
Gobierno del Estado de Tabasco, durante el gobierno de Manuel Mestre
Ghigliazza. A la caída del maderismo, Becerra parte a Chiapas, donde ocupó la
Dirección de Educación en varias
ocasiones, distinguiéndose como catedrático de diversas materias.
Su aportación a la educación de
esta región entre 1914 a 1915, fue haber organizado y llevado a cabo el Primer
Congreso Pedagógico de Chiapas, al que
acude la totalidad del magisterio de la entidad. En 1914 Becerra recibió el nombramiento de inspector y conservador de
monumentos arqueológicos en los Estados de Tabasco y Chiapas.
En el año de 1916, fundó y dirigió
el periódico Chiapas Nuevo, cargo al
que tuvo que renunciar el año siguiente
al ser designado director de la Normal de Profesores de Tuxtla Gutiérrez,
puesto que ocupó hasta 1918, cuando el
gobernador, Coronel Pablo Villanueva lo designó Director General de Educación
en el Estado. En este período, formula los programas detallados de la enseñanza
primaria, realiza el Segundo Congreso Pedagógico en Chiapas y formula la Ley para la
enseñanza de los indios.
Publicó en la Academia Nacional de
Ciencias Antonio Alzate, su trabajo La papaya
orejona y la Secretaría de Agricultura y Fomento le otorgó el
nombramiento de colaborador honorario de tal dependencia.
En 1920 fue catedrático y
director interino de las Escuelas
Normales Mixtas y Preparatoria del Estado, de Escuela Normal para Profesores y
Director General de Educación. La Sociedad Alzate publica su ensayo ¿Qué quiere decir el nombre de Chiapas? ;
termina sus libros Viaje de Hernán Cortés
a las Higueras e Itinerario de
Cortés en las
Higueras.
En el año de 1921, desempeñó las
funciones de maestro ambulante de educación primaria, explorador de flora y
fauna de la Dirección de Estudios Biológicos de la Secretaría de Agricultura y
Fomento, y por último, naturalista viajero de esta misma dirección. Por ese
tiempo el gobierno chiapaneco publicó su libro La nueva gramática castellana.
En 1922 don Alfonso Herrera lo invitó a colaborar en el trabajo Aplicaciones de las plantas mexicanas
incluido en la obra Flora, fauna y
mineralogías mexicanas. En 1926 se incorpora como investigador biológico,
comisionado por la Dirección de Estudios Biológicos. En 1928 le otorgan por
enésima vez el cargo de Director General de Educación del Estado de Chiapas.
En septiembre de 1929, se acordó
seleccionar a Becerra para ser propuesto como miembro de la Academia de Madrid.
En 1931 le confieren la aceptación por parte de la Academia de Madrid. En 1932
sale a la luz pública su libro Nombres
Geográficos indígenas del Estado de Chiapas, por acuerdo del Gobernador de
Chiapas Ingeniero Raymundo E. Enríquez.
A principios de 1935 sostiene una
fuerte polémica con el Profesor Santiago Pacheco Cruz, el cual defiende una
ortografía y una fonética maya.
Ya vinculado como historiador en el Museo Nacional de Antropología de la
ciudad de México, pide a la Secretaría de Educación la autorización para que en
la calidad de antropólogo de esta dependencia acompañe al Dr. Askinasy, en una
expedición a la zona lacandona, la cual le es autorizada inmediatamente.
Radicando ya en el D.F. con el
cargo de historiador en el Museo Nacional de Antropología, recibe en junio de
1935 una carta de la Academia de la
Lengua Náhuatl, en la que dice que acordaron recibirlo como catedrático de esa
prestigiada sociedad. El 4 de julio de 1936 le informaron a través de una carta
que mandó el Instituto de Biología de la Universidad Nacional de México que su
trabajo La
planta llamada guapaque o paque fue publicada.
Por el año de 1936, sufrió una
embolia cerebral que comenzó a afectar tanto su habla como sus facultades
motoras, no dejó de asistir a sus actividades como historiador del Museo
Nacional. En octubre de 1937 la dirección del museo decide editar su
trabajo Vocabulario de la Lengua Chol. La Academia de la Lengua Náhuatl le
da el cargo de presidente de esa institución en el ciclo 1937-1938. No fue hasta el mes de junio de 1938, cuando
recibió la jubilación correspondiente al Estado de Chiapas, consistente en
noventa pesos mensuales. En vista que su salud empeoraba, se vio
obligado a pedir al Secretario de Educación Pública, el 12 de septiembre de
1936, le concediera devengar su sueldo sin asistir más al Museo Nacional. Un
frío día de 7 de enero de 1940 falleció
este insigne investigador
y naturista, en la Ciudad de
México.