PEPE DEL RIVERO
PEPE DEL RIVERO
4 de octubre de 1000 - Visitas 242 - DIFUSIÓN
PEPE DEL RIVERO
PEPE DEL
RIVERO
(1915-2000)
Si estoy hablando de amor
estoy hablando de ti.
Con su excelente buen humor que tornan
tan livianos sus 75 años (entrevista tomada en el año 1990), el compositor de
la famosa melodía Vamos a Tabasco, se
expresa de esta manera en una de sus más recientes canciones desde su retiro en
la Colonia Hacienda Ojo de Agua, Estado de México. José del Rivero Azcuaga nace
en Montecristo, ahora Emiliano Zapata, el 19 de marzo de 1915. En la cabecera
municipal y Puerto de Frontera transcurre su infancia, sus juegos infantiles y
sus estudios básicos. Inicia más tarde la Secundaria en el Instituto Juárez de
Villahermosa, para abandonarla cuando la familia decide trasladarse a la Ciudad
de México, época del transporte fluvial, las inundaciones, el lodo, los
mosquitos, la censura de la fe, el bullicio de las fiestas tradicionales y el popular
de músicos al amparo del aficionado Tomás Garrido Canabal.
Al terminar la secundaria, un tanto por
la necesidad de empleo y otro tanto el gusto por la música, lo llevan a
trabajar como cancionero en las estaciones de radio, forma por entonces el Trío
Cancioneros del Trópico que actúa en
centros de recreación y en las principales emisoras. Más tarde entra a trabajar
como corrector de pruebas en El Día, periódico fundado por Félix
Fulgencio Palavicini, una de las figuras importantes del movimiento revolucionario
tabasqueño, allí Pepe del Rivero adquiere cierta cultura y se inicia en el
mundo de la comunicación.
En 1937, cuando contaba con 22 años, un
fracaso amoroso lo insta a regresar a su tierra. En el Puerto de Frontera,
lugar donde radica toda su familia, funda el periódico El Horizonte y conoce a su compañera de toda
la vida, quien le inspira Tu Sonrisa (canción inédita) y la
famosa Luna de Frontera, como homenaje al puerto por tan feliz hallazgo.
Pepe del Rivero se inicia en el medio
publicitario como locutor entre 1938 y 1939. Trabaja en las estaciones XEW, XEX
y XEQ, más tarde forma parte de la Compañía “Augusto Elías Publicidad” como
redactor de textos publicitarios y productor de radio y televisión, es entonces
cuando hace los comerciales que le darían fama y produce y dirige los 314
capítulos de El Derecho de Nacer,
protagonizado por Manolo Fábregas. En
1947 se trasladó a New York para ampliar sus conocimientos en técnica y
difusión comercial y artística, entre ellos estudia en la Televisión Workshop.
Así, en el tiempo de las nacientes telenovelas llamadas telecomedias o
teleteatros, cuya característica esencial es la de ser grabadas totalmente en
vivo, es decir, en el foro teatral, produce el Teatro de Angel Garaza, La
telecomedia de Manolo Fábregas. El nombre de paraguas y otros.
Fue también vicepresidente de tres
importantes empresas publicitarias y fundó su propia compañía llamada “Del
Rivero y Dorsey” cuando el canal del grupo Monterrey le disputaba el poder a
Televicentro (ahora Televisa) y Pepe del Rivero fue llamado para promocionar a
favor del primero. Después se dedicó a dar asesorías hasta que se retira
definitivamente del medio entre 1982 y 1983.
Pepe del Rivero dedicó a la composición
el 10% de su vida y el resto a la publicidad. En realidad así es, porque en él
la música no ha sido el oficio, cuyo
acto creador define un estilo de vida, sino más bien la vocación ejercida por
placer entre el resto de sus actividades.
Desde que se estableció en México, solía
visitar su Estado, como en la ocasión en que Carlos A. Madrazo Becerra,
ex-compañero de escuela y gran amigo suyo, lo invitó a su primer informe de
Gobierno, cuando Pepe del Rivero descubre el Tabasco que se estaba
transformando y así es como escribe Vamos
a Tabasco, El Canalete, Guíndame la Hamaca, El
Carnaval de Jonuta y otras. Su primera canción es Se
acabó, a la que siguieron Por ese
Cariñito, No tienes perdón de Dios y Divina Villahermosa, sus composiciones
forman un total de 40, 36 de ellas dedicadas a Tabasco.
La música de Pepe del Rivero es memoria
histórica. El cuadro del paisaje de un Tabasco ya ido: la ceremonia del adiós
femenino a los barcos que parten:
Montecristo es un encanto
ver
a tus mujeres bellas
como un reguero de estrellas
adornadas tus barrancas”.
Las fiestas de carnaval en la
tierra de su padre, los instrumentos musicales, los infaltables personajes:
Timbal y flauta
flauta y timbal
trompeta y guiro
va al carnaval
Ya se oyen los voladores
Tronar arriba del cuyo
Y Jonuta con orgullo
Se prepara a zapatear.
Ya viene Don Serviliano
Y Don Leandro Sánchez para tocar,
anoche de Palizada
llegó Pichiche con su timbal.
El uso del tabasqueñismo para que las
nuevas generaciones no lo olviden:
Echa el canalete para el otro lao
mira que el cayuco ya se me ha varao.
Viajero incansable, aficionado a los
caballos y amante de la música clásica,
Pepe del Rivero un tiempo estuvo gozando de la tranquilidad de su casa, con su
esposa y la visita de hijos y nietos. Una pierna ligeramente fracturada (origen
de la canción Pon la manita, Pon) según el compositor, fue
producto de la caída de un caballo, de una moto y de un paso de baile.
En 1986 el Gobierno de Estado se le
otorgó el Juchimán de Plata por su aportación a la cultura musical de Tabasco.
Pepe del Rivero falleció el 12 de abril del 2000 al cumplir sus 85 años de edad,
dejándonos como un himno al colorido trópico tabasqueño la
contagiosa alegría rítmica convertida en canción.