IGNACIO GUTIÉRREZ GÓMEZ

IGNACIO GUTIÉRREZ GÓMEZ

4 de octubre de 1000 - Visitas 101 - DIFUSIÓN
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IGNACIO GUTIÉRREZ GÓMEZ

IGNACIO GUTIÉRREZ GÓMEZ

(.... -  21 de Abril de 1911)

 

Cuando aún no triunfaba en el país la Revolución Maderista, muere en Aldama, Comalcalco  el  21 de abril de 1911, el que fuera el precursor de la Revolución en Tabasco, don  Ignacio Gutiérrez Gómez; quien no solo fue el iniciador, sino el revolucionario que más comprendió la problemática del peonaje tabasqueño, por haber sufrido la explotación del campesino durante la dictadura porfirista, representada en Tabasco por Abraham Bandala.

 

Este caudillo revolucionario nació en Cárdenas siendo sus padres don Quirino Gutiérrez y Clemencia Gómez. Desde pequeño al morir su padre, trabajó  en una hacienda donde desempeñó diferentes oficios dentro del peonaje, distinguiéndose  por su habilidad y empeño en su trabajo. A los 16 años se le dio el cargo de boyero y,  más tarde,  de cazador, siendo notable su capacidad para el manejo de las armas, recorriendo sin sospecharlo, todos los rincones del futuro teatro de sus hazañas guerreras. Por su clara inteligencia su patrón le asignó comisiones de confianza como portador de correspondencia y dinero, recorriendo grandes distancias a caballo, o a pie por ríos, lagunas o regiones selváticas, lo que le fue preparando para sus actividades revolucionarias.

 

Posteriormente,  su destino cambió cuando su patrón le comunicó que debía reconocer la deuda de su padre, según era costumbre con los hijos de los peones que morían sin pagar su deuda,  al llegar a los 21 años de edad.

 

Ante esta noticia se rebeló Ignacio Gutiérrez, discutiendo acaloradamente con el amo, ante lo cual éste  consideró conveniente despedirlo. Así se encontró con solo sus dos brazos para sobrevivir, pero con una gran decisión de luchar y arrancar de la miseria a sus hermanos que sufrían la misma situación.

 

Se dirigió a trabajar mas tarde en las monterías de don Polo Valenzuela, destacando allí también por su tenacidad, que más tarde le permitió independizarse y dedicarse al comercio en San Felipe Río Nuevo, llegando a gozar de una situación desahogada, logró ganarse un prestigio en ese lugar,  siendo conocido como el “Cacique de San Felipe Río Nuevo”, por la influencia que ejercía sobre los vecinos del lugar.

 

Sin embargo, aún en esta situación, sufrió los rigores de la dictadura,  cuando el Jefe Político de Cárdenas lo acusó de agitador con el fin de lograr que Gutiérrez le entregara una cantidad considerable de dinero “para olvidar el asunto”, ante la negativa de Gutiérrez,  fue encarcelado durante algún tiempo. La realidad fue que don Ignacio Gutiérrez, sagaz observador de la problemática política del país, se había integrado a la corriente “Magonista”, con cuyos líderes se había puesto en contacto por correspondencia, siendo además un asiduo lector de “Regeneración”.

 

Al iniciar don Francisco I. Madero, su lucha contra el porfiriato, don Ignacio Gutiérrez que de joven había sido víctima de la dictadura en Tabasco, invitó al Dr. Mestre a unirse al Partido Liberal sin obtener respuesta. Esto no lo desalienta en su decisión de lanzarse a la lucha contra el gobierno porfirista, uniéndose a la causa “maderista” y logrando pronto el apoyo  de un gran número de partidarios.

 

El movimiento “Gutierrista” se extendió rápidamente por toda la Chontalpa, desde Huimanguillo  hasta Paraíso; desde el Rancho el  Blasillo al poniente hasta Cunduacán al oriente. En poco tiempo esta fuerza revolucionaria creció, uniéndosele a Gutiérrez, José Mercedes Gamas, Nicolás Aguilera, Dolores  Gallegos, Domingo Magaña y otros más.

 

Los revolucionarios gutierristas se enfrentaron al ejército de Porfirio Díaz, mediante la táctica guerrillera, por ser la más apropiada para la tierra tabasqueña por sus grandes y tupidas selvas y abundancia de arroyos, pantanos, ríos y lagunas. Con lo que evitaban un enfrentamiento abierto,  en el cual podrían ser vencidos fácilmente.

 

Cuando se encontraba acampado en Aldama, lanzó una proclama, invitando al pueblo tabasqueño a reunirse a don Francisco I. Madero. Pero este documento fue el último que escribió, ya que al enfrentarse en combate abierto al ejército enemigo con 700 hombres mal armados en el mismo sitio de Aldama, a orillas del arroyo el Tular, Municipio de  Comalcalco, fue herido en una pierna. No obstante su gravedad, continuó en la línea de fuego, hasta que se desbandó su fuerza, siendo sacado del campo de lucha por Manuel Arenas y Manuel Adriano, muriendo poco después.

 

El mando de las fuerzas revolucionarias tabasqueñas quedó en manos de Domingo Magaña que continuó su lucha. Así se extinguió en sus primeras batallas una de las más grandes figuras de la Revolución en Tabasco, pero su lucha no fue en vano, ya que otros brazos recogieron su Bandera Revolucionaria.



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